El campo extremeño, especialmente en zonas como Extremadura y comarcas agrícolas como Tierra de Barros, se enfrenta cada campaña a distintos desafíos sanitarios que afectan a cultivos clave como la vid y el olivo. Conocer las principales plagas y enfermedades es fundamental para proteger la producción y garantizar la calidad.
Principales problemas en el viñedo
El viñedo es especialmente sensible a condiciones climáticas variables, lo que favorece la aparición de enfermedades fúngicas y plagas:
- Mildiu de la vid
Provocado por la humedad y temperaturas suaves, afecta a hojas y racimos, pudiendo causar importantes pérdidas. - Oídio de la vid
Muy común en climas secos y cálidos, recubre hojas y uvas con un polvo blanquecino que reduce la calidad. - Botritis
También conocida como podredumbre gris, aparece en condiciones de humedad, afectando directamente al fruto. - Polilla del racimo
Una de las plagas más importantes, ya que sus larvas dañan los racimos y facilitan la entrada de hongos.
Principales problemas en el olivar
El olivar extremeño también sufre el impacto de diversas plagas y enfermedades que afectan tanto a la producción como a la calidad del aceite:
- Mosca del olivo
La plaga más dañina del olivar. Sus larvas perforan la aceituna, reduciendo el rendimiento y la calidad. - Repilo del olivo
Enfermedad fúngica que provoca la caída de hojas, debilitando el árbol. - Verticilosis del olivo
Una de las más graves, ya que afecta al sistema vascular del árbol y puede causar su muerte. - Prays del olivo
Insecto que ataca flores, hojas y frutos en distintas fases del cultivo.
Claves para la prevención y control
La lucha contra estas amenazas pasa por una gestión integrada del cultivo:
- ✔️ Monitoreo constante de parcelas
- ✔️ Uso de tratamientos fitosanitarios controlados
- ✔️ Aplicación de técnicas sostenibles (control biológico, cubiertas vegetales)
- ✔️ Adaptación al cambio climático, que está modificando los ciclos de plagas
Un reto para la rentabilidad del campo
Las plagas y enfermedades no solo afectan a la producción, sino también a la rentabilidad del agricultor. Por ello, la formación, la innovación y el asesoramiento técnico son claves para mantener la competitividad del sector agropecuario extremeño.
Conclusión
El viñedo y el olivar son pilares del campo en Extremadura, pero su futuro depende de una gestión eficaz frente a plagas y enfermedades. La prevención y la sostenibilidad serán determinantes para garantizar cosechas de calidad.





